Huevo

La rumorología del huevo crudo: invasión de claras en los gimnasios.

HuevoNo hay cosa más fácil para la proliferación de rumorología que las ganas de resultados rápidos, desconocimiento científico y y un ritual curioso. Probablemente recurra a un tópico muy grande, pero los gimnasios (especialmente aquellas salas de musculación) son una placa de Petri de chorradas pseudocientíficas.

Ha estado bastante extendido con el repunte mediático de la cultura de la musculación (parece que empieza a remitir) la costumbre por muchos individuos de gimnasio o deportistas de consumir huevos crudos. Es una cosa que nunca he llegado a entender, porque no le encuentro ningún interés económico detrás. Si aún fuesen proteínas en polvo, batidos hiperproteicos y demás productos sacacuartos… pues sabes que detrás hay una compañía que quiere vender una forma de vaciar tus bolsillos y de regalo sobrecarga renal, hepática y de paso desequilibra aún más una dieta occidentalizada; hay un marketing detrás de estas cosas, (esto da para otra noticia, voy a dejarlo aparcado) ¿Pero un huevo crudo? ¿Por qué?

Inexplicable, quizás en un pico de testosterona o una mala inyección de Winstrol a algún armario empotrado le dió por comerse un huevo crudo, entonces, por pura imitación, individuos de su alrededor verían causalidad donde sólo había correlación y ¡pum! huevo crudo al canto.

Puede que alguien esté pensando “a lo mejor en el huevo crudo hay algo que se pierde si lo cocinas”. Pues sí, lo hay, pero no deja de añadir al carro de la evidencia más razones sobre esta disparatada conducta. Son las siguientes:

Productos milagro

Productos de todo menos milagro

Crecepelo, adelgazantes, musculantes, antiestresantes, tonificantes, retardantes de la caída, afrodisiacos, quita-arrugas, rejuvenecedores, regenerantes, re-equelibrio, bio-energía…

Productos milagro

ESPECTACULAR, SIN ESFUERZO, AHORA, DE INMEDIATO, GARANTIZADO, EXTRA… ¡PALABRERÍA PSEUDOCIENTÍFICA!.

Los productos milagro son aquellos que dicen poseer ciertas propiedades sobre el organismos (por lo general maravillosas) que no han sido demostradas científicamente. Muchas veces compuestos por sustancias que ya tomamos en cantidades suficientes en la dieta, cantidades ínfimas para conseguir efectos deseados, poca evidencia científica, falacias fisiológicas que se centran en un conocimiento sesgado, o simplemente efecto placebo… Mezclas, potingues, pócimas, recetas y demás chuminadas que a lo que más ayudan es a reducir los números de tu cuenta.

Comparto otro episodio más de escépticos después de “Escepticismo transgénico” en esta ocasión Luis Alfonso Gámez nos hace un recorrido por los “Productos milagro“. Programa más que recomendable desde el prisma del escepticismo.

“El mayor argumento y motividad científica es la capacidad de ganar dinero” “Las normas legales están pactadas con los lobbies comerciales” “Se recurre la marketing viral” “Regular todo el terreno de juego es imposible”

Fotografía callejera de una declaración de salud en unos zapatos

Publicidad engañosa: El animismo del calzado

Probablemente nadie en su sano juicio pensaría que unas pesas de por sí te musculan, que un balón de baloncesto te mejora el tiro, que la goma del pelo te puede concentrar para un partido de tenis o que una pulsera nos rearmonice el cuerpo (a pesar de que la lleve la Ministra de Sanidad).

Quizás si nos acogemos a la magia o al inocente pensamiento infantil encontramos que el animismo tiene sentido entonces. Pero no podemos permitir que publicidad de este tipo invada nuestras calles, y que induzca a error a los consumidores.

Analicemos: Un zapato que cuida de nosotros, que nos mantiene en forma, mejora la salud, fortalece el corazón, reduce el colesterol… En definitiva, una prenda de vestir que mejora nuestra salud frente al ejercicio sin ella. ¿Acaso no tenemos esas propiedades saludables sin ese calzado, o con cualquier otro?

Epidemia Dukan

Epidemia Dukan, pautas para combatir esta enfermedad.

Epidemia DukanPodría haber elegido cualquier dieta milagro, pero mejor empezar por la que está más de moda y cala más a la gente, la dieta Dukan: ese método que promociona una libro que comienza con un párrafo de teletienda : “¿Ha intentado muchas veces perder peso sin lograrlo? Con este régimen usted lo logrará de forma eficaz, sin pasar hambre y con unos resultados sorprendentes.

Este párrafo tan ambiguo, tan engañoso y tan ambicioso no miente en la eficacia y la sorpresa efectivamente, tiene varias claves que ahora veremos… eso sí, parece que deja al margen la salud y la individualidad.

Para colmo se anuncia y se publicita con el nombre del propio autor, “el método Nombre propio” ante todo debe darnos una imagen algo soberbia de este señor, sobre todo si tampoco propones nada revolucionario, ya que no deja de basarse en las dietas hiperproteicas con un maquillaje y marketing nuevo. Recomendar tomarse la leche con la nariz tapada y a la pata coja es novedoso, pero no creo que justifique el llamarlo “El método mi dieta cojea”. Para que la fuerza se mida en Newtons, o un elemento tenga tu nombre terminado en -enio hay que aportar algo más que un libro y testimonios de famosos que avalan tus ideas con un “a mí me funcionó”.

La Asociación Española de dietistas-nutricionistas sacó allá por Mayo un documento para alertar sobre la dieta Dukan a la población general, haré un repaso de sus caracteríticas tomando de referencia los puntos del documento de estos colegas.

Como introducción la AEDN dice que la dieta es ineficaz, fraudulenta y potencialmente peligroso. Yo comparto las dos últimas y le doy a este señor la complacencia de la eficacia, eficaz, sí, por supuesto, consigues perder peso… ¿a costa de qué? También se puede perder perder peso cortándose un brazo, otra manera eficaz, sin pasar hambre y con resultados sorprendentes; de hecho su compatriota Luis XVI adelgazó unos kilitos de una forma muy “revolucionaria” pero no se la recomiendo a nadie.