Huevo

La rumorología del huevo crudo: invasión de claras en los gimnasios.

HuevoNo hay cosa más fácil para la proliferación de rumorología que las ganas de resultados rápidos, desconocimiento científico y y un ritual curioso. Probablemente recurra a un tópico muy grande, pero los gimnasios (especialmente aquellas salas de musculación) son una placa de Petri de chorradas pseudocientíficas.

Ha estado bastante extendido con el repunte mediático de la cultura de la musculación (parece que empieza a remitir) la costumbre por muchos individuos de gimnasio o deportistas de consumir huevos crudos. Es una cosa que nunca he llegado a entender, porque no le encuentro ningún interés económico detrás. Si aún fuesen proteínas en polvo, batidos hiperproteicos y demás productos sacacuartos… pues sabes que detrás hay una compañía que quiere vender una forma de vaciar tus bolsillos y de regalo sobrecarga renal, hepática y de paso desequilibra aún más una dieta occidentalizada; hay un marketing detrás de estas cosas, (esto da para otra noticia, voy a dejarlo aparcado) ¿Pero un huevo crudo? ¿Por qué?

Inexplicable, quizás en un pico de testosterona o una mala inyección de Winstrol a algún armario empotrado le dió por comerse un huevo crudo, entonces, por pura imitación, individuos de su alrededor verían causalidad donde sólo había correlación y ¡pum! huevo crudo al canto.

Puede que alguien esté pensando “a lo mejor en el huevo crudo hay algo que se pierde si lo cocinas”. Pues sí, lo hay, pero no deja de añadir al carro de la evidencia más razones sobre esta disparatada conducta. Son las siguientes: