Genes y obesidad

De herencia: una obesidad genética

Genes y obesidadProbablemente la relación entre genes y nutrición sea uno de los temas que más posibilidades de futuro presentan, es imposible abarcar la cantidad de interrelaciones que hay entre nuestra programación genética y la alimentación. Estos fenómenos se dan en una doble dirección: la Nutrigenética (¿cómo influyen nuestros genes en la respuesta que tenemos frente a los alimentos?) y la Nutrigenómica (¿cómo influyen los alimentos en la expresión de nuestros genes?).

Las frases “esto a mí me engorda”, “tengo un amigo que come lo que quiere y no gana peso”, “me es imposible adelgazar”… aunque no son ciertas es sí mismas, tienen en ocasiones mucho fundamento, porque ninguna persona responde de la misma manera ni a un alimento (ni a un fármaco, ni a nada).

Y es que en este caso, la obesidad es una enfermedad en la que se juntan factores ambientales (lo que comemos, nuestro gasto energético…) y factores genéticos. Para desarrollar un fenotipo obeso, es necesaria una sinergia entre estos pilares.
NADIE ES INMUNE A LA OBESIDAD, Y TAMPOCO SE ESTÁ CONDENADO A PADECERLA. Al fin y al cabo vendrá determinada por un balance energético. No puedes engordar si comes menos energía de la que gastas (pura termodinámica) pero sí puedes almacenar más cantidad de energía que otra persona con un mismo alimento. Todo por predisposición genética.