Ceregumil Fósforo

Jalea real, Ginseng y Fósforo para estudiantes ¿de verdad mejoran el rendimiento?

Ante grandes problemas de la vida, lo lógico es buscar grandes soluciones, parece que ese es el empeño que desde hace décadas hemos puesto en nuestra sociedad. Cada familia, consciente de la importancia de la formación, y de la repercusión de los exámenes en el futuro de la juventud de la casa, es capaz de…

Comer, a veces, es un acto político

La alimentación traspasa los límites propiamente dichos de nutrición o salud para convertirse en un acto político. Ya en este blog, con ayuda de Eduardo Galeano, se quiso descubrir qué pasaría “si la política fuese cocina” pero más allá de estas metáforas, la historia y los hechos nos han demostrado la relación íntima entre nutrición y conflictos o lucha política.

Parece evidente que el problema del hambre es una de las lacras del sistema en el que nos ha tocado vivir. A nivel global, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cerca de un 12,5% de la población mundial, es decir, casi 870 millones de personas se encuentran en situación de hambruna. Normalmente, en nuestro país hemos tenido la imagen de que el hambre sólo llegaba a niños africanos desnutridos, esas imágenes impactantes por las que algunas ongs tanto han buscado su hueco para llegar al “corazoncito” de miles de españoles.

¿Investigador? Elemental, mi querido becario

Procedo a reproducir una conversación que tuve el otro día en un comercio local en el que me estaban haciendo una ficha de cliente. (D: Dependienta ; S: Servidor).

-D: Te tengo que rellenar la ficha, ¿de acuerdo? Dirección, teléfono, apellidos…
-S: […]
-D: ¿Estudias o trabajas?
-S: Ehm… Las dos cosas (Pensando para mis adentros que no son incompatibles)
-D: Marco las dos entonces, ¿de qué trabajas?
-S: Soy becario en una universidad, de investigador.
-D: ¿Investigador? ¡Anda! ¡Como Sherlock Holmes!
-S: …

Se me dibujó en el rostro una sonrisa triste, en la que la lengua intentaba iniciar una carcajada, el corazón palpitaba a 100 por el susto y el cerebro entraba en un cortocircuito. Aunque como investigador debo ser crítico y ser consciente de que este episodio no es representativo, cada día me sorprende más la imagen que se tiene de la investigación, diversas acciones-posturas políticas así como un pensamiento popular poco favorecedor parecen propiciar este movimiento migratorio del “Homo investigansis” fuera de las fronteras de nuestro país. Fuga de cerebros en nuestro país es algo más que una cutre-producción de Antena-3.