¿Investigador? Elemental, mi querido becario

Procedo a reproducir una conversación que tuve el otro día en un comercio local en el que me estaban haciendo una ficha de cliente. (D: Dependienta ; S: Servidor).

-D: Te tengo que rellenar la ficha, ¿de acuerdo? Dirección, teléfono, apellidos…
-S: […]
-D: ¿Estudias o trabajas?
-S: Ehm… Las dos cosas (Pensando para mis adentros que no son incompatibles)
-D: Marco las dos entonces, ¿de qué trabajas?
-S: Soy becario en una universidad, de investigador.
-D: ¿Investigador? ¡Anda! ¡Como Sherlock Holmes!
-S: …

Se me dibujó en el rostro una sonrisa triste, en la que la lengua intentaba iniciar una carcajada, el corazón palpitaba a 100 por el susto y el cerebro entraba en un cortocircuito. Aunque como investigador debo ser crítico y ser consciente de que este episodio no es representativo, cada día me sorprende más la imagen que se tiene de la investigación, diversas acciones-posturas políticas así como un pensamiento popular poco favorecedor parecen propiciar este movimiento migratorio del “Homo investigansis” fuera de las fronteras de nuestro país. Fuga de cerebros en nuestro país es algo más que una cutre-producción de Antena-3.

Conversación con un producto milagro

NOTA: [El siguiente extracto corresponde a una visita a la fábrica de una conocida empresa alimentaria que realizamos en la UGR la semana pasada un grupo de estudiantes e investigadores universitarios. Durante la presentación la empresa compartió aspectos de su gestión, normativas ISO y algunos de sus productos, tras la cual se abrió una ronda de preguntas].
Es texto puramente enunciativo, que cada cual saque sus conclusiones.

P: Hola buenos días, querría preguntar un aspecto relativo al proceso de creación de un nuevo producto por parte de vuestra empresa, concretamente a cuando deciden añadir una suplementación a vuestros complementos alimentarios.
Por ejemplo, cuando están un día reunidos en I+D pensando nuevas estrategias, llega el momento en el que algo os empuja a añadir a vuestros productos Ginseng, Fósforo o Jalea Real entre otros.
Concretamente la suplementación con esas sustancias y sus efectos está un poco en entredicho, imagino que el motivo de adicionarlos es que a nivel social están bien considerados. ¿Además de esa percepción, hacéis estudios para comprobar que vuestro producto tiene un efecto en concreto?
R1: A ver, claro que nos fijamos en el mercado, nosotros repasamos la bibliografía antes de hacer un producto, sacamos ideas, hacemos un estudio de mercado… ¿Te refieres a eso?