Descultura mundial

"Alimentación y des-cultura"

La siguiente entrada participa en el concurso de Microredlatos de Redxlasalud. Los relatos ganadores serán publicados en la revista de Médicos del mundo. “Alimentación y des-cultura“ Procedemos a votar la propuesta de cambio de la nueva asignatura “Alimentación y descultura” con arreglo al siguiente esquema: Temario: Introducción: La belleza como problema principal de salud en…

Relación Profesor alumno

Motivación universitaria exterminada por una mala docencia

Despiste claseHoy me ha vuelto a pasar, he agachado la cabeza y simplemente lo he encajado como otras tantas veces, no tenía ganas de discutir, probablemente me esté inundando de nuevo la desilusión…

Llevo años intentando engañarme a mí mismo, pienso y me digo mentalmente “son unos pocos docentes”, “no son todos así” pero ya van muchas veces. De nuevo, hoy, 80 personas se han puesto a copiar un texto que estaba proyectado en la pared; de forma simultánea podemos escuchar durante 60 minutos como una voz se limita a leer en voz alta esas frases, una vez, y otra segunda más despacio.

El rebaño lo copia, y pasamos a la siguiente diapositivia, los minutos se consumen poco a poco… otra hora desperdiciada, la oportunidad que nos brinda juntarnos casi 100 personas con algo de trayectoria en la espalda se esfuma. Un nuevo cartucho docente desperdiciado. Aburrir en una clase es un crimen.

Alimento bueno o malo

La falacia de los alimentos buenos y malos

Alimento bueno o maloEn una sociedad en la que el tiempo es imprescindible y las respuestas están a un click de distancia, la satisfacción de nuestras incógnitas muchas veces se exige que sea veloz y simple” Esto dificulta en muchas ocasiones tener una visión global, crítica y responsable de lo que nos rodea, y el consumidor de información lo que quiere saber es:
¿Pero es bueno o malo? ¿Puedo tomar de eso? ¿Entonces me lo compro o no?

Es muy común encontrarnos artículos o extractos que cogen un alimento y lo someten a una auténtica pasarela, lo marean lo extrujan, zarandean, adulan, critican e incluso se recrean en sus características. El resultado: Una panacea en forma de alimento o el peor de los demonios culinarios.

Es curioso que se lleguen a semejantes conclusiones cuando en realidad lo que determina la expresión de las características saludables es el conjunto de exposición a la dieta; y más aún cuando la nutrigenómica y nutrigenética se desmarcan como realidades actuales, la respuesta individual a los alimentos ya no es cosa del futuro, estamos inmersos en ella.

¿Investigador? Elemental, mi querido becario

Procedo a reproducir una conversación que tuve el otro día en un comercio local en el que me estaban haciendo una ficha de cliente. (D: Dependienta ; S: Servidor).

-D: Te tengo que rellenar la ficha, ¿de acuerdo? Dirección, teléfono, apellidos…
-S: […]
-D: ¿Estudias o trabajas?
-S: Ehm… Las dos cosas (Pensando para mis adentros que no son incompatibles)
-D: Marco las dos entonces, ¿de qué trabajas?
-S: Soy becario en una universidad, de investigador.
-D: ¿Investigador? ¡Anda! ¡Como Sherlock Holmes!
-S: …

Se me dibujó en el rostro una sonrisa triste, en la que la lengua intentaba iniciar una carcajada, el corazón palpitaba a 100 por el susto y el cerebro entraba en un cortocircuito. Aunque como investigador debo ser crítico y ser consciente de que este episodio no es representativo, cada día me sorprende más la imagen que se tiene de la investigación, diversas acciones-posturas políticas así como un pensamiento popular poco favorecedor parecen propiciar este movimiento migratorio del “Homo investigansis” fuera de las fronteras de nuestro país. Fuga de cerebros en nuestro país es algo más que una cutre-producción de Antena-3.