Poner mesa

Educación Alimentaria no formal (El Movimiento Scout)

Dibujo alimentosAdvierto de la posibilidad de que esta sea una de las entradas que salga más de mis adentros, de esas que no tienen guión, como motivación universitaria, pero sabes que vas a estar satisfecho con el resultado salga lo que salga, porque estarás contento contigo mismo.

Esta entrada habla de Educación Alimentaria y para la Salud, pero no de esa que se hace en horario de tutorías en los institutos, no es esa que consiste en horas sueltas de clase en la que se recurre a la charla o verborrea; sino de intervenciones más complejas: en el ámbito extraescolar, donde las protagonistas son la infancia y la adolescencia, y muy muy muy transversales.

Espero que el colectivo de Dietistas-Nutricionistas y educadores consigan sacarle utilidad a este post, probablemente no sea para establecer una intervención nueva y milagrosa, pero sí para entender mejor cómo se desarrollan los hábitos de las personas.

Para introducir el tema, voy a ser muy tajante con una realidad que varias revisiones de Educación Alimentaria han mostrado, aquí y en otros países: Las charlas directas a los niños y adolescentes, sirven para muy poco. Espero que los amantes de charla y pizarra no se me asusten; aunque esas intervenciones puedan tener un ligero impacto en el conocimiento, aquellas que de verdad son transformadoras de hábitos saludables son las “multicomponent interventions” centro educativo + familia + extraescolar.

Las charlas no son transformadoras, al igual que no lo es la información por sí sola. Porque tan inútil es decir “come manzanas” a quien vive en una casa en la que no hay frutero; como inducir a la familia que imponga a los jóvenes unos hábitos alejados de su realidad. Resultado: FRACASO.